DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

El Gran Oriente Boliviano del Rito de York, es una Institución Iniciatica, adherida a la filosofía de la masonería universal, se propone el perfeccionamiento moral y la superación intelectual de sus miembros. Su acción esta dirigida a lograr la convivencia pacífica y solidaria de la humanidad y de las naciones, como forma de alcanzar el imperio de la justicia social. Valora en grado sumo la dignidad de la persona y asienta su estructura institucional, sobre dos grandes poderes masónicos, Los Grados Capitulares y Filosóficos y El Simbolismo, constituido en una Gran Logia cuyas jurisdicciones son distintas pero unidas en principios y prácticas para los fines de la Orden. El Gran Oriente, se impone como tarea permanente, el estudio de la naturaleza, la investigación de los fenómenos sociales, el culto a las tradiciones creadoras, la investigación de la verdad, como tarea última que conduce al conocimiento y al cultivo del intelecto.

El Gran Oriente de York en Bolivia, no forma parte de secta alguna, tampoco es partidaria de ninguna organización política, menos integra agrupación alguna de carácter temporal; el sentido de la filosofía masónica solo concibe un destino superior y común a la humanidad, basado en la tolerancia, la pluralidad de opiniones y el respeto a las mismas. Tolera y respeta las opiniones políticas y religiosas, sin formar parte de ellas, concibe como símbolo de unión espiritual al Gran Arquitecto del Universo, fuente de vida y esencia de verdad, regulador perpetuo del universo. Proclama el culto y el fomento de las virtudes cívicas, rescata y cultiva los valores de la Nación, se somete respetuosamente al imperio de la ley civil, cree en el devenir de la humanidad como una sucesión armoniosa de generaciones.

Solo pueden ser iniciados en la masonería universal, los hombres libres y de buenas costumbres, alejados de toda posición extrema, sea ella religiosa o partidista, sin embargo los masones pueden ahondar estudios doctrinales y filosóficos sin limitación, teniendo como fuente de última referencia, únicamente las Sagradas Escrituras.

Exclusivamente la iniciación en Masonería puede revelar sus símbolos, grados, emblemas y jerarquías. Sus alegorías no pueden ser conocidas por el mundo exterior.

 

(Texto extractado de la Constitución Masónica de la Gran Logia de Rito de York en Bolivia)